El Frontispicio del Hospital Vargas de San Cristóbal como Monumento

La imponente fachada del Hospital Vargas de San Cristóbal, que aparece reflejada en nuestra portada, con sus trazos ornamentales y esculturas de remate es la misma desde la inauguración de ese centro asistencial en  1927. Ese majestuoso trabajo fue realizado por el merideño Don Jesús Uzcátegui natural de las Sierras Nevadas merideñas, nacido en el Siglo XIX en  la población de Ejido. Este emeritense acompañó a su también coterráneo don Juan de los Santos Rangel durante los  años 1904 al 1909, tiempo que emplearon en los trabajos  de construcción, remodelación y ornamentación de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Consolación de  Táriba  y decidió quedarse en el Táchira.

De las investigaciones realizadas por el Profesor titular de Historia del Arte, Historia del Urbanismo y de Métodos en la Investigación Científica en la Universidad Católica del Táchira, Samir A. Sánchez, se sabe que Uzcátegui era  “Autodidacta, destacaba en la escultura y en la ornamentación de exteriores en relieves. Si bien se formó en la escuela de la experiencia con el maestro Juan de los Santos Rangel, de la calidad de su decoración escultórica se evidencia el desarrollo de un estilo personal, singular y pintoresco, en el sentido artístico de la palabra, entendida como el deseo de inclusión de todo lo hermoso, vivo, colorido y animado en la estética de las artes. Su impronta dejó huella en la volátil imagen urbana de San Cristóbal.”

Lamentablemente hubo poco o nulo interés en preservar para las generaciones futuras esta gran obra que fue el Hospital Vargas de San Cristóbal, la cual debía formar parte del patrimonio histórico del Estado Táchira. Ese desinterés colectivo, pero de mayor culpa por  parte de quienes poseían las mentes mejor preparadas para el encargo, permitió  en parte por ignorancia, en otras por  negligencia e indolencia la demolición de ese icono de nuestra medicina, que debió salvaguardarse para la posteridad.

Es así como con motivo de la construcción e Inauguración el 17 Enero 1971 de la Séptima Avenida, también conocida con el nombre del General Isaías Medina Angarita la intención clara era la de demoler todo el edificio, es decir con fachada incluida, pero  gracias a la persistencia de un grupo de ciudadanos que entendían la importancia de preservar para las futuras generaciones las raíces de la historia de nuestra medicina regional, entre los que destacaron la periodista Orfilia Contreras y el Pintor Pedro Barrientos se logró  salvar de la maquinaria demoledora apenas lo que se ha convertido en Fachada Monumento.

Con el pasar de los años, esa parte existente  de tan portentosa obra, sola y abandonada, expuesta a los cambios climáticos, sin nadie que pudiera defenderla sufrió el natural proceso de deterioro igual al que sufren las viviendas sin ser habitadas. Ese proceso de daño y desintegración pudo ser en parte contenido, hacia 1997 cuando la Gobernación del Estado Táchira, a través de la Corporación Tachirense de Turismo, asumió la tarea  que había sido siempre postergada y entregó el encargo de realizar trabajos de restauración y reproducción de la hipotética capa cromática original, tal como  pudieron haberla visto los tachirenses de aquel tiempo, a la arquitecta Sonia Becerra Van der Linden.

Aquellos primeros pasos dados formaban parte del desarrollo de un proyecto de restauración de mayor envergadura, que había sido  ideado en 1994 y que en el 2007 recibió un nuevo tratamiento de consolidación y pintura sobre las estructuras restauradas en 1997.

En cuanto al uso que pudiera dársele al reducido espacio que queda de toda el  área que ocupó el hospital y que rodea a la fachada-monumento, han insistido varias personas e instituciones a través del tiempo. Se han ventilado propuestas como la de construir allí el Palacio de las Academias propuesto por parte de la propia Arquitecta Sonia Becerra Van der Linden, quien lo expuso en varias presentaciones suyas ante la Academia de Medicina del Estado Táchira y ante la Gobernación del Estado Táchira. La Academia de Medicina lo planteo, desde su fundación en 1987; pero además de la elevada inversión que ello supone, ha tropezado con innúmeras dificultades y hasta el momento es incierta “la solución funcional urbanística y ornamental acorde con la naturaleza histórica del mismo.”

Otras dos obras de  Don Jesús Uzcátegui que existen en San Cristóbal son:  “…el panel -con el escudo nacional- en el ático que corona o remata la fachada central o de entrada del Palacio de los Leones, las figuras en bulto redondo de los leones en el mencionado palacio, así como los grandes vasos ornamentales que remataban la cornisa de coronamiento de la edificación; la fachada de la antigua capilla y ornamentación de entrada, y de balconada, del edificio del Seminario Diocesano de San Cristóbal, en la actualidad la Biblioteca de la Universidad Católica del Táchira (sede antigua).”

Estas notas pretenden mantener viva la memoria del monumento, para recordar que en ese lugar empezó la medicina científica del Táchira y rendir un homenaje al artista que plasmo en ese imafronte su concepción artística para el deleite de los ciudadanos del San Cristóbal de su tiempo. Transmitir y difundir al menos, una reducida información de su persona y parte de su ejecutoria para que no sea aviesamente olvidado.