Recipe de Esperanza

Por Felipe Guerrero

Sumario

  1. Preliminares
  2. El Humanismo Médico
  3. El Médico Sembrador de Esperanza
  4. El Heroismo Médico
  5. Conclusiones: «Recipe de Esperanza»

Preliminares

Para los profesionales de la medicina, las consultas se suceden unas a otras y para quienes somos simples espectadores mientras esperamos el momento de nuestra atención, la actividad se desarrolla como un ritual monótono; sin embargo cada consulta constituye una interacción única entre, por lo menos, dos personas: El Médico y el Paciente.
Para los galenos estas situaciones forman parte de su vida diaria, incorporadas en el marco esencial de su trabajo y, originando un sinfín de oportunidades para sanar las dolencias de aquellos que acuden con confianza a recibir sus indicaciones, sus orientaciones y su «Récipe de Esperanza».

Con esta definición fundamental «Récipe de Esperanza» se promocionó la Jornada de Reflexión que se adelantó en el Auditorium de la «Policlínica Táchira» el día miércoles 11 de Julio de 2019, atendiendo a la generosa invitación que realizó la Academia de Medicina del Estado Táchira orientada por su Junta Directiva integrada por el Doctor Egberto Zambrano en su condición de Presidente, el Doctor Rolando Anselmi actuando como Vice-Presidente, la Doctora Carmen Mora en sus funciones de Secretaria de la citada Junta Directiva, la Doctora Ana Navas en sus tareas de Tesorera y el Doctor Simón Peraza como Vocal Bibliotecario.

La convocatoria realizada por la Junta Directiva recibió una favorable respuesta de los integrantes de la Academia de Medicina del Estado Táchira quienes se hicieron presentes en el Auditórium de la «Policlínica Táchira» y compartieron en un fructífero conversatorio agudas reflexiones sobre problemas actuales de la sociedad.

El presente documento representa una síntesis de esa valiosa experiencia. Como síntesis son textos tejidos con una amorosa nostalgia hacia todos los profesionales de la medicina a quienes he tenido el privilegio de conocer y de recibir sus generosas orientaciones para superar muchas dolencias. Nuestros médicos han sido paradigmas de la reciedumbre rocosa de la tierra tachirense. A su capacidad profesional nuestros galenos han añadido otras grandes virtudes como la generosidad, la cordialidad y la permanente actitud de perseverar en sus actitudes creadoras; por eso las lecciones de los Médicos Tachirenses son lámparas votivas en el altar de la patria para perseverar en los valores de la solidaridad.

El Humanismo Médico

El Doctor Albert Jowell, en su libro «Cáncer, Biografía de una Supervivencia», asegura que «La práctica de la medicina debe basarse en la afectividad». La afirmación hace énfasis en la necesidad de interesarse más en el enfermo que en la enfermedad, sobre ese criterio construye un nuevo mandamiento al afirmar que: «El principal mandamiento de la atención médica debe ser: Trata a tus pacientes como te gustaría ser tratado. En esto consiste el humanismo médico.

En su relato, el doctor Jowell recordaba que cuando lo llevaban al quirófano para ser operado, el camillero le preguntó de qué le iban a operar. «De un tumor mediastínico», le contestó al camillero. Ante a esa respuesta, el enfermero hizo el comentario siguiente: «No te preocupes, yo tengo un hermano al que lo operaron de un tumor de esos y tendrías que ver cómo juega al futbol ese muchacho. Es una estrella. ¡No hay quien lo pare!». Desde su camilla, el doctor agradeció su comentario, y pensó: «Tengo dudas que sea verdad lo que decía, pero esos detalles se agradecen».

Se corresponde con la concepción de la Medicina con Alma o de la denominada Medicina basada en el Humanismo tal como la define el Doctor José Antonio Trujillo Ruiz. .

El gran escritor latino Petronio afirmó que «Medicus enim nihil aliud est quam animi consolatio», en consecuencia: «El médico no es otra cosa que el consuelo del alma».

Los médicos Venezolanos en general y en particular los médicos Tachirenses permanentemente dan testimonio del gran humanismo médico que día a día ponen en práctica. Un gran compromiso personal, con una gran preocupación por su permanente actualización y en la estricta profesionalización, para la búsqueda de la verdad. Esto significa no sólo estar al día en la profesión, sino también estar consciente de los cambios sociales, económicos, políticos y culturales que vive nuestra sociedad y de las transformaciones que ocurren en este momento histórico y de la responsabilidad que ello implica.

Oportuno rendir homenaje de reconocimiento a los médicos tachirenses que se destacan por su dedicación desinteresada al trabajo académico, para la formación de los equipos de relevo. Sus discípulos sienten permanentemente la seguridad de esas manos amigas junto al consejo invaluable en el tratamiento de un paciente complejo. Estos médicos docentes siempre han impulsado, con generosidad, a académicos más jóvenes, siguiendo el precepto del maestro, que estimula a sus discípulos a superarlo.

Esta dimensión del HUMANISMO MÉDICO, se manifiesta permanentemente en la entrega demostrada a la noble profesión médica, expresada en el trato responsable y cariñoso con los enfermos, expresada en la enseñanza a los alumnos y en la formación de discípulos que serán los médicos del futuro, expresada en una visión universal del hombre, expresada en el cultivo de la amistad con colegas y compañeros de trabajo, expresada en la dedicación a la sociedad que les agradece eternamente por sus aportes a la salud y por su ejemplo de dedicación y servicio.

El Médico Sembrador de Esperanza

Para cualquier paciente el diagnóstico supone un momento crucial porque implica pasar de una situación de normalidad, en cuanto a actividades, relaciones, expectativas de futuro etc. a un contexto, en que la vida cambia en gran medida en todos sus órdenes, tanto para la persona como para su entorno familiar.

La capacidad para averiguar y entender el porqué un paciente concreto acude en busca de ayuda y consejo, y acordar con el paciente qué hacer, constituyen atributos permanentes en el comportamiento del médico que es un «SEMBRADOR DE ESPERANZA»

En el Acto Inaugural del I Congreso Nacional de Bioética, celebrado los días 09 y 10 de Mayo de 2019, evento que reunió a 170 Profesionales de la Medicina en el Hospital San Rafael de Barcelona; Marc Antoni Broggi, Presidente del Comité de Ética de Cataluña señaló que: «En estas jornadas se va a poner en evidencia la necesidad de humanizar la atención que se ofrece en el ámbito de la salud, buscando priorizar los necesarios cuidados y la calidez en el trato al paciente. Esta humanización, se basa en situar a la persona en el centro del sistema, siendo ésta el eje de toda actuación y teniendo en cuenta sus necesidades más allá de su patología».

La periodista Andrea Villate en el Blog que publica en el Diario El Espectador de Bogotá, República de Colombia afirma que «El mejor médico es el que es un buen ser humano» en una extensa y muy humana columna en donde señala que: «Hace muchísimos años cuando trabajando con el doctor Juan Pablo Umaña en la Fundación CardioInfantil, fui a avisarle a una paciente, una señora de edad avanzada muy dulce además, que el doctor Umaña estaba retrasado en la consulta porque estaba en cirugía y se había extendido más de lo habitual, que si quería podía esperarlo una hora o si prefería posponer la cita para otro día.

La señora con su mirada tierna, tomándome la mano dijo: «Dígale al doctor Umaña que yo aquí lo espero el tiempo que sea, porque es el único médico que me pregunta cómo estoy y espera atento a mi respuesta»

El mejor médico es el que trata con bondad al paciente y jamás un paciente va a olvidar cómo lo hicieron sentir, independiente si se cura o no»

En definitiva el Médico es un «SEMBRADOR DE ESPERANZA»

El Heroismo Medico

«Hoy ser médico católico exige heroísmo» afirmó recientemente el Doctor Bernard Ars, Catedrático de Educación Universitaria (Ph.D), especialista en Otorrinolaringología y en Cirugía Cervicofacial. El Doctor Bernard Ars, actualmente preside la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas. La contundente declaración la complementó al asegurar que: «Los desafíos que deben afrontar los médicos hoy en día son numerosos y, para algunos, inéditos» e inmediatamente señala como prioridades: «Estimular la compasión particular que los médicos deben desarrollar ante la precariedad vital y social, difundir la antropología y la moral cristianas así como el justo diálogo entre Fe, Razón y Ciencias»

Frente a ese heroismo de los médicos resulta prudente citar al Doctor Fernández Chavero quien aseguró que el «SER MÉDICO» va de «La alegría de servir al privilegio de curar».

Existe un hermoso relato según el cual a una señora cuyo marido había muerto recientemente le preguntaron ¿Qué tipo de Médico atendió a su esposo? y la viuda respondió inmediatamente: «Fue un Doctor de esos que mientras le esperas, ya empiezas a sentirte mejor. Es un médico que cura con su sola presencia. Es un médico que actúa como un medicamento».

Es el poder que acompaña a los profesionales de la medicina y que les permite asumir esa gigantesca tarea con heroísmo. Ese heroísmo que contribuye a superar la desesperanza que acompaña a las personas cuando más requieren de seres humanos que transmitan ciencia, alivio, consuelo, empatía y solidaridad.

Es tal el poder del médico que de acuerdo a un compendio de anécdotas, en cierta ocasión, una familia tenía a su abuelo gravemente enfermo. Acompañaron al anciano al consultorio médico y el galeno les puso al tanto de la gravedad del paciente y les planteó las alternativas terapéuticas que había. La familia no logró definir el camino a tomar sino que prefirió irse a casa para poder debatir y valorar lo mejor para su ser querido y tomar así una decisión consensuada. Al día siguiente, el portavoz de la familia acudió a la consulta y le dijo al médico: «Doctor, mi familia ha decidido que haremos lo que usted nos diga».

Con su heroísmo, el médico induce siempre una confianza sin fisuras y una fe ciega en nuestro su quehacer profesional.

Recientemente se realizó el Décimo Noveno Congreso de la Asociación Castellana Leonesa de Oncología. El evento se celebró en Valladolid los días 26 y 27 de Abril de 2019. En esa jornada científica, el Doctor Diego Soto de Prado y Otero en su condición de Presidente del Comité Organizador del citado congreso señaló que: «La medicina tiene un gran sentido humano que la envuelve, más aún en esta sociedad donde el valor por la persona pasa por sus horas más flacas. Mi decisión personal de optar por la oncología se inició y se reafirmó en los numerosos veranos que pasé como monitor de un campamento de niños con cáncer y en donde pude percibir el calor y cariño que estos enfermos te trasmiten y lo mucho que puedes hacer con una simple sonrisa».

A eso se le agrega «La ciencia, el conocimiento, el entendimiento de la fisiopatología humana y la investigación… entonces creo que la oncología es la especialidad en donde mejor se refleja la fusión entre el humanismo y la ciencia» y concluye señalando: «Mi reto no es sólo conseguir la curación del cuerpo, es importantísimo trasmitir al enfermo ilusión y esperanzas».

Conclusiones: «Recipe de Esperanza»

Luego de recoger estos breves comentarios sobre la Jornada de Reflexión que se cumplió en el Auditorium de la «Policlínica Táchira» el día miércoles 11 de Julio de 2019, organizada por la Academia de Medicina del Estado Táchira, resulta prudente recordar los aportes de Carl Rogers al enfatizar la trascendencia de las actitudes del facultativo en la relación interpersonal.

En efecto este prestigioso psicólogo de la Universidad de Ohio que en 1950 desarrolla su Terapia de las Relaciones, en la cual el médico, tal como lo señala el Doctor González Menéndez señala que: «En su condición de profesional debe estar dispuesto a brindar su ayuda en forma humanitaria y sensible, pilar sobre el que descansa el nivel de satisfacción de la atención médica».

Este tipo de atención, practicada por la inmensa mayoría de los médicos venezolanos, ha existido desde los albores de la historia.

Con razón Hipócrates sintetizó hace más de 2000 años al establecer que «El médico debía reunir cuatro cualidades fundamentales: conocimientos, sabiduría, humanidad y probidad».

Más recientemente, Pedro Laín Entralgo estableció tres parámetros en los cuales se expresan estas condiciones.

El Doctor Pedro Laín Entralgo fue médico, ensayista, historiador y filósofo, se dedicó con particular atención a la antropología médica y en su reflexión sobre la relación entre el enfermo y el médico señaló que debe : «1°. Saber ponerse en el lugar del otro. 2°. Sentir como él o ella y 3°. Disponerse a ayudarle cuando enfrenta dificultades».

Prudente cerrar esta síntesis de la Jornada de Reflexión que se realizó en el Auditórium de la «Policlínica Táchira» el día miércoles 11 de Julio de 2019, bajo el auspicio de la Academia de Medicina del Estado Táchira, con las expresiones del gran médico y poeta Gregorio Marañón quien aseguró que:

«Si ser médico es entregar la vida a la misión elegida.
Si ser médico es no cansarse nunca de estudiar y tener todos los días la humildad de aprender la nueva lección de cada día.
Si ser médico es hacer de la ambición nobleza; del interés, generosidad, del tiempo destiempo; y de la ciencia servicio al hombre que es el hijo de Dios.
Si ser médico es amor, infinito amor, a nuestro semejante,..
Entonces ser médico es la divina ilusión de que el dolor, sea goce; la enfermedad, salud; y la muerte vida».

Referencias Bibliográficas:

González Menéndez R. La Psicología en el campo de la salud y la enfermedad. Editorial Científico-Técnico. La Habana, Cuba, 2004

Jovell, A. J. «Cáncer, Biografía de una Supervivencia». Editorial Planeta. Barcelona, España, 2008.

Laín Entralgo, Pedro. La Relación Médico Enfermo. Revista de Occidente. Madrid, España, 1964.

Trujillo Ruiz, José Antonio. Medicina basada en el Humanismo… Versión Kindle. Publicación del 5 de Febrero de 2013. Vendido por Amazon Media E.U. – S.R.L.

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